La Regla Mariana de San Serafín de Sarov (en ruso: Богородичное правило) es una de las joyas místicas más reverenciadas, eficaces y espiritualmente profundas del cristianismo ortodoxo oriental. Esta venerable regla de oración consiste en el rezo diario de 150 veces el Saludo Angélico «¡Oh Virgen Theotokos, alégrate!», distribuidas en 15 decenas de 10 oraciones cada una. Al término de cada decena se reza la Oración del Señor («Padrenuestro») y el tropario antiquísimo «Abre las puertas de tu misericordia», meditando en los 15 acontecimientos cardinales de la vida terrenal de la Madre de Dios y de Jesucristo [1].
San Serafín de Sarov (1754–1833), cumbre del hesicasmo y gran taumaturgo, legó esta regla a sus hijos espirituales y a las monjas del monasterio de Diveyevo. Mandó que recorrieran diariamente el Santo Canal (Kanavka) de la Virgen rezando estas 150 oraciones, prometiendo: «¡Con esta regla la Reina del Cielo se ha rodeado a Sí misma y a su convento! Quien recite estas 150 oraciones al día es tomado bajo el manto maternal de la Madre de Dios, protegido de la muerte repentina, liberado de los asaltos del demonio y auxiliado en la redención de sus difuntos» [2].
Esta guía canónica ofrece el orden monástico tradicional completo en español: oraciones introductorias, las 15 decenas completas con sus troparia festivos, las peticiones precisas de intercesión compuestas por San Serafín para familiares y amigos, y las oraciones de conclusión.
1. Orígenes bizantinos del siglo VIII y rescate de San Serafín
Según la Tradición atestiguada por el hieromártir Serafín (Chichagov) en la célebre «Crónica del Monasterio de Serafino-Diveyevo» [3], y confirmada por el shemamonje Serafín (Belousov), la Regla Mariana fue entregada directamente por la Santísima Virgen a monjes bizantinos en el siglo VIII durante la crisis de la iconoclasia. En aquella época dorada, era rezada por todos los fieles de Oriente, aunque con el paso de los siglos fue decayendo en el olvido.
En los bosques de Sarov, la Madre de Dios encomendó a San Serafín la misión de revivir este escudo espiritual. Al igual que el Salterio mariano occidental (el Rosario), las 150 oraciones corresponden a los 150 Salmos del rey David, supliendo todas las horas canónicas para quienes no pueden asistir a los largos oficios litúrgicos [4].
2. Esquema y orden litúrgico de la oración
- Rezo de las oraciones iniciales: «Rey Celestial», las Oraciones del Trisagio hasta el «Padrenuestro», «Abre las puertas de tu misericordia» y el Símbolo Niceno-Constantinopolitano (Credo).
- Las 15 Decenas:
- Memoria del suceso evangélico de la Madre de Dios.
- Tropario de la fiesta correspondiente.
- 10 veces: «¡Oh Virgen Theotokos, alégrate!».
- 1 vez: «Padrenuestro» y 1 vez: «Abre las puertas de tu misericordia».
- Petición especial de intercesión de San Serafín.
- Oraciones finales: «Verdaderamente es digno» (Axion Estin), tropario de súplica a la Virgen y oración a San Serafín.
3. Textos canónicos de las oraciones iniciales
En el Nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén. (Tres metanías o reverencias).
Invocación al Espíritu Santo (Rey Celestial)
Rey Celestial, Consolador, Espíritu de la Verdad, que estás en todo lugar y todo lo llenas; Tesoro de bienes y Dador de vida: ven y habita en nosotros, purifícanos de toda mancha y salva, oh Bondadoso, nuestras almas.
Las Oraciones del Trisagio
Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, ten piedad de nosotros. (Tres veces).
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.
Santísima Trinidad, ten piedad de nosotros. Señor, purifica nuestros pecados. Soberano, perdona nuestras transgresiones. Santo, visítanos y sana nuestras flaquezas, por la gloria de Tu Nombre.
Señor, ten piedad. (Tres veces).
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.
Padre nuestro, que estás en los cielos, santificado sea Tu Nombre; venga a nosotros Tu Reino; hágase Tu voluntad, así en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; y perdona nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores; y no nos dejes caer en la tentación, mas líbranos del maligno.
Tropario: Abre las puertas de tu misericordia
Abre las puertas de tu misericordia, ¡oh bendita Theotokos!, para que los que esperamos en ti no perezcamos, sino que por ti seamos librados de las adversidades; porque tú eres la salvación del pueblo cristiano.
El Credo Niceno-Constantinopolitano
Creo en un solo Dios, Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra, de todo lo visible y lo invisible.
Y en un solo Señor Jesucristo, Hijo único de Dios, nacido del Padre antes de todos los siglos: Dios de Dios, Luz de Luz, Dios verdadero de Dios verdadero; engendrado, no creado; consustancial al Padre, por quien todo fue hecho;
que por nosotros los hombres y por nuestra salvación bajó del cielo, y por obra del Espíritu Santo se encarnó de la Virgen María, y se hizo hombre;
y por nuestra causa fue crucificado en tiempos de Poncio Pilato; padeció y fue sepultado,
y resucitó al tercer día, según las Escrituras,
y subió al cielo, y está sentado a la derecha del Padre;
y de nuevo vendrá con gloria para juzgar a vivos y muertos, y su reino no tendrá fin.
Y en el Espíritu Santo, Señor y Dador de vida, que procede del Padre; que con el Padre y el Hijo recibe una misma adoración y gloria, y que habló por los profetas.
En la Iglesia, que es Una, Santa, Católica y Apostólica. Confieso que hay un solo bautismo para el perdón de los pecados. Espero la resurrección de los muertos y la vida del mundo futuro. Amén.
Oración central: ¡Oh Virgen Theotokos, alégrate!
¡Oh Virgen Theotokos, alégrate!, María llena de gracia, el Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el Fruto de tu vientre, porque has dado a luz al Salvador de nuestras almas.
4. Las 15 Decenas de la Regla Mariana de San Serafín
Decena 1: La Natividad de la Santísima Theotokos
Tropario: «Tu Natividad, oh Virgen Theotokos, anunció gozo a todo el universo; porque de ti resplandeció el Sol de Justicia, Cristo nuestro Dios, quien aboliendo la maldición nos otorgó la bendición, y destruyendo la muerte nos concedió la vida eterna».
(10 «Oh Virgen Theotokos», 1 «Padrenuestro», 1 «Abre las puertas»).
Petición de San Serafín: «¡Oh Santísima Soberana Theotokos!, salva y ten piedad de mis padres (nombres), de mis hijos y parientes (nombres); perdónales todas sus culpas voluntarias e involuntarias, y concédeles Tu paz eterna y la salvación».
Decena 2: La Entrada de la Theotokos en el Templo
Tropario: «Hoy es el preludio de la benevolencia de Dios y el anuncio de la salvación de los hombres: en el templo de Dios la Virgen se manifiesta y anuncia anticipadamente a Cristo a todos».
(10 «Oh Virgen Theotokos», 1 «Padrenuestro», 1 «Abre las puertas»).
Petición de San Serafín: «¡Oh Santísima Soberana Theotokos!, salva, custodia y conduce al camino de la salvación a los que han extraviado la fe verdadera; preserva a nuestra juventud en la castidad y la pureza».
Decena 3: La Anunciación a la Santísima Theotokos
Tropario: «Hoy es el comienzo de nuestra salvación y la manifestación del misterio eterno: el Hijo de Dios se hace Hijo de la Virgen, y Gabriel anuncia la buena nueva de la gracia».
(10 «Oh Virgen Theotokos», 1 «Padrenuestro», 1 «Abre las puertas»).
Petición de San Serafín: «¡Oh Santísima Soberana Theotokos!, sosiega nuestras aflicciones, envía consuelo a los angustiados, da salud a los enfermos y afianza nuestros corazones en la esperanza en Dios».
Decena 4: El Encuentro de la Theotokos con Santa Isabel
(10 «Oh Virgen Theotokos», 1 «Padrenuestro», 1 «Abre las puertas»).
Petición de San Serafín: «¡Oh Santísima Soberana Theotokos!, reúne a los separados, apacigua las enemistades, da paz y caridad a los hogares cristianos y líbranos del odio y la malquerencia».
Decena 5: La Natividad de Nuestro Señor Jesucristo
Tropario: «Tu Natividad, oh Cristo Dios nuestro, hizo resplandecer sobre el mundo la luz del conocimiento; porque en ella los adoradores de los astros aprendieron de una estrella a adorarte a Ti, Sol de Justicia».
(10 «Oh Virgen Theotokos», 1 «Padrenuestro», 1 «Abre las puertas»).
Petición de San Serafín: «¡Oh Santísima Soberana Theotokos!, concédeme la renovación del espíritu, que Cristo nazca en mi corazón y purifícame de toda mancha de pecado».
Decena 6: La Presentación del Señor en el Templo (El Encuentro)
Tropario: «Alégrate, llena de gracia, oh Virgen Theotokos, porque de ti resplandeció el Sol de Justicia, Cristo nuestro Dios, iluminando a los que estaban en tinieblas».
(10 «Oh Virgen Theotokos», 1 «Padrenuestro», 1 «Abre las puertas»).
Petición de San Serafín: «¡Oh Santísima Soberana Theotokos!, haz digna a mi alma de encontrar al Señor en la hora de mi muerte con esperanza firme, y concédeme recibir sus Santos Misterios antes de partir a la eternidad».
Decena 7: La Huida de la Sagrada Familia a Egipto
(10 «Oh Virgen Theotokos», 1 «Padrenuestro», 1 «Abre las puertas»).
Petición de San Serafín: «¡Oh Santísima Soberana Theotokos!, ampáranos de las asechanzas del demonio, de los hombres malvados y de los asaltos de los enemigos; protege a los desterrados, cautivos y refugiados».
Decena 8: El Niño Jesús de doce años hallado en el Templo
(10 «Oh Virgen Theotokos», 1 «Padrenuestro», 1 «Abre las puertas»).
Petición de San Serafín: «¡Oh Santísima Soberana Theotokos!, concédeme el don de la incesante Oración de Jesús, para que mi mente nunca se aparte de Dios y mi corazón arda de amor por mi Salvador».
Decena 9: El Primer Milagro en las Bodas de Caná
(10 «Oh Virgen Theotokos», 1 «Padrenuestro», 1 «Abre las puertas»).
Petición de San Serafín: «¡Oh Santísima Soberana Theotokos!, ayúdame en todas mis necesidades temporales, líbrame de la miseria y transforma mis tristezas en gozo espiritual».
Decena 10: La Theotokos al pie de la Cruz del Salvador
Tropario: «Ante Tu Cruz nos postramos en adoración, oh Soberano, y glorificamos Tu santa Resurrección».
(10 «Oh Virgen Theotokos», 1 «Padrenuestro», 1 «Abre las puertas»).
Petición de San Serafín: «¡Oh Santísima Soberana Theotokos!, fortalece mi espíritu en los momentos de tribulación, aleja de mí el desaliento y enséñame a cargar con humildad mi cruz».
Decena 11: La Gloriosa Resurrección de Cristo
Tropario: «¡Cristo ha resucitado de entre los muertos, pisoteando la muerte con la muerte, y otorgando la vida a los que yacían en los sepulcros!».
(10 «Oh Virgen Theotokos», 1 «Padrenuestro», 1 «Abre las puertas»).
Petición de San Serafín: «¡Oh Santísima Soberana Theotokos!, resucita mi alma del letargo del pecado, afiánzame en la fe y concédeme la alegría de la salvación».
Decena 12: La Ascensión de Nuestro Señor a los Cielos
Tropario: «Ascendiste en gloria, oh Cristo Dios nuestro, alegrando a los discípulos con la promesa del Espíritu Santo… porque Tú eres el Hijo de Dios, el Redentor del mundo».
(10 «Oh Virgen Theotokos», 1 «Padrenuestro», 1 «Abre las puertas»).
Petición de San Serafín: «¡Oh Santísima Soberana Theotokos!, eleva mis pensamientos de las vanidades terrenas a las cosas del Cielo y enciende en mí el anhelo del Reino de Dios».
Decena 13: La Venida del Espíritu Santo en Pentecostés
Tropario: «Bendito eres, oh Cristo Dios nuestro, que hiciste sapientísimos a los pescadores, enviándoles el Espíritu Santo, y por medio de ellos pescaste al universo entero».
(10 «Oh Virgen Theotokos», 1 «Padrenuestro», 1 «Abre las puertas»).
Petición de San Serafín: «¡Oh Santísima Soberana Theotokos!, hazme digno de adquirir la gracia del Espíritu Santo; limpia mi corazón y llénalo de paz divina, mansedumbre y gozo celestial».
Decena 14: La Gloriosa Dormición de la Santísima Theotokos
Tropario: «En el parto conservaste la virginidad, y en tu dormición no abandonaste al mundo, oh Theotokos… y con tus oraciones libras nuestras almas de la muerte».
(10 «Oh Virgen Theotokos», 1 «Padrenuestro», 1 «Abre las puertas»).
Petición de San Serafín: «¡Oh Santísima Soberana Theotokos!, concédeme un fin de vida cristiano, pacífico y sin vergüenza; defiende mi alma de los peajes aéreos demoníacos en la hora de mi muerte».
Decena 15: La Coronación y Gloria Celestial de la Reina del Cielo
(10 «Oh Virgen Theotokos», 1 «Padrenuestro», 1 «Abre las puertas»).
Petición de San Serafín: «¡Oh Santísima Soberana Theotokos!, Reina del Cielo y de la tierra, preserva a la Iglesia de cismas y herejías, ampara a nuestra Patria y concédenos a todos la salvación eterna».
5. Oraciones de conclusión
Verdaderamente es digno (Axion Estin)
Verdaderamente es digno bendecirte, oh Theotokos, siempre bienaventurada y purísima, y Madre de nuestro Dios. Más honorable que los Querubines, e incomparablemente más gloriosa que los Serafines, que sin corrupción diste a luz a Dios Verbo; a la verdadera Theotokos, a ti te engrandecemos.
Tropario de súplica
A la Theotokos acudamos presurosos nosotros los pecadores y humildes, y postrémonos en penitencia clamando desde lo hondo del alma: ¡Soberana, ayúdanos teniendo piedad de nosotros; apresúrate, que perecemos por multitud de culpas! No despidas vacíos a tus siervos, pues en ti tenemos la única esperanza.
Oración a San Serafín de Sarov
¡Oh gran siervo de Dios, venerable y teóforo padre nuestro Serafín! Mira con benevolencia a quienes acudimos a tu socorro. Pide para nosotros al Señor la fortaleza en las pruebas, el llanto de conversión y el amor filial a la Santísima Madre de Dios, para que contigo cantemos a la Santísima Trinidad por los siglos de los siglos. Amén.
Fuentes patrísticas
- Hieromártir Serafín (Chichagov). Crónica del Monasterio de Serafino-Diveyevo. San Petersburgo, 1903.
- Shemamonje Serafín (Belousov). La Regla Mariana de San Serafín de Sarov: tradición de celda. Lavra de la Trinidad y San Sergio, 1996.
- Metropolita Veniamin (Fedchenkov). Luminar del mundo: San Serafín de Sarov. Moscú: Palomnik, 1996.
- San Nicodemo el Hagiorita. Combate Invisible. Monte Athos, 1796.